Solera MallorcaPavimentos y superficies exteriores

Sellado de pavimentos en Mallorca

Un pavimento exterior sin proteger absorbe agua, sal, aceite y suciedad, y envejece desde dentro. Elegimos para cada superficie el producto que le corresponde, sellador, hidrofugante o impregnante, lo aplicamos sobre un soporte limpio y seco, y le decimos cuándo toca repetir.

Sellar un pavimento es protegerlo de lo que lo deteriora: el agua que entra en el poro y arrastra sales, el sol que degrada la superficie, la sal del aire, el aceite de los coches, el verdín de la sombra y la suciedad que se incrusta. Cada material reacciona de una forma y cada uno pide un producto distinto. Esta página explica, en palabras llanas, la diferencia entre un sellador, un hidrofugante y un impregnante, qué necesita cada superficie, cada cuánto se repite y qué protege en las condiciones de Mallorca. Las dos páginas de dentro entran en detalle en el asfalto privado y en la piedra natural y los adoquines. El hormigón impreso tiene su propia sección de restauración y resellado.

Sellador, hidrofugante e impregnante

Se confunden con frecuencia, y la confusión lleva a aplicar brillo donde se quería discreción o a dejar sin protección un suelo que la necesitaba.

  • Sellador de película. Una resina, acrílica o de poliuretano, que forma una capa continua sobre la superficie. Cambia el aspecto: aviva el color, da brillo o satinado y tacto liso. Protege de todo lo que viene de arriba, agua, manchas, sol, y se gasta por desgaste y radiación, así que se repone cada pocos años. Es lo que lleva el hormigón impreso y lo que se usa en hormigón visto y adoquín cuando se quiere realzar el color.
  • Hidrofugante. Un producto a base de silanos o siloxanos que penetra milímetros en el poro y lo hace repelente al agua desde dentro, sin formar película. No cambia el aspecto ni el tacto, deja que el material transpire y no se pela porque no hay nada que pelar. Es la elección en piedra natural, marés, terracota y fachadas: el agua resbala y el material se mantiene seco y sin eflorescencias.
  • Impregnante antimanchas u oleofugante. Un hidrofugante que además repele las grasas. Para piedra y terracota en zonas de comedor, barbacoa y cocina exterior, donde el problema no es la lluvia sino el aceite y el vino. Tampoco da brillo.

Hay productos intermedios, hidrofugantes con efecto mojado que oscurecen algo el tono sin formar película, y consolidantes para piedra que se desarena. Los explicamos en la página de piedra y adoquines.

Qué necesita cada superficie

Hormigón

El hormigón visto, fratasado o pulido de exterior acepta sellador acrílico o de poliuretano si se quiere color y brillo, o un hidrofugante si se quiere protección sin cambiar el aspecto. En soleras de garaje y rampas con coches, el poliuretano aguanta mejor las ruedas y el aceite. En un hormigón nuevo, se espera a que cure, al menos 28 días, antes de sellar. Repetición: cada 2 a 4 años un sellador de película, cada 5 a 10 un hidrofugante.

Asfalto privado

Los caminos de finca, los aparcamientos de comunidad y hotel y las rampas de garaje envejecen por el sol, que oxida el betún y lo vuelve gris y quebradizo, y por el agua que entra en las grietas. El sellado de grietas, el bacheo y una lechada bituminosa o un sellante de superficie cada 3 a 5 años alargan mucho la vida del firme. Es un trabajo de mantenimiento, distinto de un reasfaltado, y lo detallamos en la página de asfalto privado y en la guía sobre sellar y mantener el asfalto privado.

Piedra natural y terracota

El marés, la piedra de Santanyí, la caliza y el barro cocido son porosos y absorben agua, aceite y sal. Un hidrofugante, o un impregnante antimanchas en zonas de mesa, los protege sin brillo y sin película. Repetición: cada 3 a 6 años según exposición y porosidad, antes en primera línea de mar.

Adoquines

El adoquín de hormigón pierde color con el sol y se mancha de aceite y verdín; sus juntas de arena se vacían con el lavado y la lluvia. Un sellador de película realza el color y, si se aplica con las juntas rellenas de arena seca, las estabiliza. Un hidrofugante protege sin cambiar el aspecto. Repetición: cada 2 a 4 años el sellador, cada 5 o más el hidrofugante.

La preparación decide el resultado

Ningún producto protector agarra sobre un suelo sucio ni penetra en un poro lleno de agua. La secuencia es siempre la misma: limpieza a presión controlada con el tratamiento que cada mancha necesite, reparación de grietas, juntas y bordes, aclarado para que no quede resto de producto, y secado completo. En piedra y hormigón, medimos la humedad del soporte cuando hay dudas, porque un hidrofugante aplicado sobre poro húmedo no penetra y un sellador sobre humedad atrapa agua y se vuelve blanco. En productos que se aplican sobre otro anterior, comprobamos la compatibilidad en una muestra antes de extender.

Antideslizante

Un sellador de película, sobre todo brillante, reduce el agarre con el suelo mojado. Donde hay pies descalzos, agua o pendiente, bordes de piscina, duchas, escaleras exteriores, rampas de garaje, añadimos a la última mano un árido fino o microesferas que quedan en la película y devuelven el agarre sin que se vea. Los hidrofugantes y los impregnantes no cambian el deslizamiento de la superficie, porque no forman capa: la piedra sigue siendo tan rugosa como era.

Qué protege en Mallorca

  • Del sol. La radiación UV decolora el pigmento del hormigón y el adoquín y oxida el betún del asfalto. Un sellador con filtro UV o un poliuretano alifático frena ese proceso; un asfalto sellado conserva el negro y la flexibilidad.
  • Del salitre. En la costa, la sal entra en el poro con la humedad nocturna, cristaliza al secarse y rompe el material desde dentro. Un hidrofugante corta esa entrada y es la medida de mantenimiento más eficaz en piedra de primera línea, de Andratx a Alcúdia.
  • De la lluvia de otoño. El agua que satura un pavimento arrastra sales a la superficie en forma de eflorescencias y, si hay heladas en el interior, en Inca o en la Serra, rompe el borde del poro. Un soporte protegido no se satura.
  • Del verdín. En sombra y humedad, musgo y algas crecen sobre cualquier poro. Un pavimento sellado o hidrofugado seca antes y les da menos agarre.
  • Del aceite y las manchas. Las ruedas, el aceite de los coches, las hojas de pino y de higuera, el vino y la grasa de la barbacoa manchan un poro abierto de forma permanente y un poro protegido solo en superficie.
  • Del polvo de caliza. El polvo claro de los caminos y las obras de la isla se incrusta en los poros y agrisa el color; sobre una superficie protegida se va con agua.

Solera Mallorca

Cómo trabajamos

Pedir presupuesto
  1. 01

    Diagnóstico

    Identificamos el material, su porosidad, el producto anterior y la exposición.

  2. 02

    Limpieza

    Agua a presión, desengrasado y tratamiento de verdín, óxido o eflorescencias.

  3. 03

    Reparación

    Grietas, juntas y bordes antes de proteger.

  4. 04

    Secado

    El soporte seco en profundidad, con la humedad medida si hace falta.

  5. 05

    Aplicación

    Una o dos manos del producto que corresponde, a rodillo o pulverizador.

  6. 06

    Entrega

    Tiempos de tránsito y la fecha orientativa del próximo tratamiento.

FAQ

Preguntas frecuentes

¿Otra duda? Pregúntenos al pedir presupuesto.

¿Qué es mejor, hidrofugante o impermeabilizante?

Son cosas distintas. Un hidrofugante hace repelente al agua un material poroso sin formar capa ni cambiar su aspecto, y deja que transpire; sirve para piedra, terracota, hormigón y fachadas. Un impermeabilizante forma una capa estanca continua y es lo que lleva una terraza sobre una vivienda. Un suelo de piedra en el jardín se hidrofuga; una terraza con un dormitorio debajo se impermeabiliza.

¿Cómo se aplica el hidrofugante?

Sobre el soporte limpio, seco y sin producto anterior, a brocha, rodillo o pulverizador de baja presión, en una o dos manos húmedo sobre húmedo hasta que el material deje de absorber. Se retira el exceso para que no queden brillos, y no debe llover en las 24 horas siguientes. El efecto repelente se nota a los pocos días.

¿Qué producto se usa para sellar hormigón?

Depende de lo que se busque. Un sellador acrílico o de poliuretano forma película, aviva el color y da brillo o satinado; un hidrofugante de silanos protege del agua sin cambiar el aspecto; un sellador de litio densifica el hormigón pulido. En exterior con coches, el poliuretano es el que mejor resiste ruedas y aceite.

¿Cada cuánto hay que sellar un pavimento exterior?

Un sellador de película, cada 2 a 4 años; un hidrofugante, cada 3 a 6 en piedra y hasta 10 en hormigón; un sellado de asfalto, cada 3 a 5. La exposición al sol, al mar y al tráfico acorta los plazos. La señal común es que el agua deje de formar gotas y empiece a oscurecer la superficie.

¿Se puede sellar un pavimento recién hecho?

El hormigón necesita curar al menos 28 días antes de recibir un sellador o un hidrofugante; el asfalto nuevo, varios meses de tráfico y sol antes de un sellado de superficie; la piedra recién colocada, que el mortero de las juntas haya secado del todo y que las eflorescencias iniciales se hayan limpiado.

¿El sellado deja el suelo resbaladizo?

Un sellador de película brillante puede hacerlo con el suelo mojado, y por eso en zonas de piscina, escaleras y rampas añadimos árido antideslizante a la última mano. Los hidrofugantes y los impregnantes no forman capa y no cambian el agarre de la superficie.

Solera Mallorca

Díganos qué superficie quiere proteger

Unas fotos del pavimento, el material si lo conoce y si da al sol, al mar o a la sombra nos bastan para decirle qué producto le corresponde.

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