Microcemento
Microcemento o azulejo: qué conviene en cada caso
Microcemento frente a azulejo en baños, cocinas, suelos y exteriores: aspecto, obra, espesor, ducha, desgaste, mantenimiento, reparaciones y coste.

En una reforma sobre un revestimiento existente, el microcemento suele salir más barato que alicatar de nuevo, porque se aplica sobre el azulejo firme y ahorra demolición, escombro y colocación. En obra nueva o sobre paredes desnudas, un azulejo de gama media colocado suele costar menos. Y el precio no lo es todo: el azulejo pide menos cuidados y aguanta mejor el desgaste duro; el microcemento da una superficie continua, casi sin espesor y sin obra.
Microcemento o azulejo, criterio por criterio
| Criterio | Microcemento | Azulejo |
|---|---|---|
| Aspecto | Continuo, con aguas y variaciones de tono | Modular, con juntas; color uniforme |
| Obra | Sobre el azulejo firme, sin escombro | Se pica el antiguo, o se pega encima si está firme |
| Espesor añadido | 2 a 3 mm | 1 a 1,5 cm si va encima |
| Ducha | Impermeabilización debajo; plato sin cortes | Impermeabilización debajo; la junta no es estanca |
| Desgaste | Se raya con arena; un golpe deja marca | Casi no se raya; un golpe seco puede romper la pieza |
| Mantenimiento | Jabón neutro; resellado periódico | La cara, nada; las juntas, limpieza y rejuntado |
| Reparación | Se repara y se resella; se nota el tono | Se cambia la pieza si hay repuesto del lote |
| Resbaladicidad | Árido en el sellador para clase 3 | Según la pieza, de clase 1 a 3 |
| Exterior | Sellador con filtro UV, resellado cada 2 a 4 años | No se altera; fallan juntas y piezas huecas |
Aspecto
El microcemento es una sola superficie que pasa del suelo a la pared y al plato, con las aguas y variaciones de tono de un acabado a mano. El azulejo, cerámico o porcelánico, dibuja juntas, pero da un color plano y cualquier diseño. Los tonos están en colores de microcemento.
Obra, escombro y espesor
El microcemento va sobre el azulejo existente si está bien pegado: se retiran las piezas huecas, se nivelan las juntas y se imprima. Suma 2 a 3 mm, sin recortar puertas ni tocar la grifería. Las comprobaciones están en microcemento sobre azulejos.
Un azulejo nuevo suele exigir picar el antiguo, con ruido, polvo y escombro: en un piso de Palma, sacos por la escalera y a menudo un contenedor con permiso municipal. Pegarlo sobre el antiguo, si está firme, evita demoler, pero suma de 1 a 1,5 cm con una pieza de grosor normal: puertas recortadas, escalón con el pasillo y grifería que suplementar.
La ducha: los dos llevan impermeabilización debajo
Ninguno es impermeable como sistema. El porcelánico apenas absorbe agua, pero la junta y el adhesivo sí: bajo una ducha alicatada va una impermeabilización, igual que bajo el microcemento, donde aplicamos dos manos de mortero cementoso flexible, como contamos en microcemento en baños. La diferencia es el plato: el microcemento lo forma continuo, con pendiente del 2 por ciento; el azulejo exige cortes en sobre o un desagüe lineal. En ambos, el sumidero necesita brida para la impermeabilización.
Desgaste y reparaciones
El porcelánico es más duro: no se raya con arena ni con sillas, y su cara no envejece en décadas. Un golpe seco puede romper una pieza; se cambia, y queda invisible si hay repuesto del mismo lote, por eso conviene guardar una caja.
El microcemento es más duro que una pintura y más blando que un porcelánico. La arena bajo una silla metálica o las ruedas de una silla de oficina lo marcan. No se cambia por piezas: un rayón se resuelve resellando el paño, y un golpe se rellena con el mismo material y se sella, aunque el parche se nota por el tono.
Mantenimiento y resellado
La cara del azulejo no pide nada; las juntas sí. En la ducha se oscurecen con la cal dura de Mallorca, el jabón y el moho, se frotan con cepillo y con los años se rejuntan. El microcemento no tiene juntas, pero pide jabón neutro, nada de lejía, amoniaco, vinagre ni antical, y pasar la escobilla tras la ducha. Su sellador se renueva lijando y aplicando dos manos: cada 3 a 5 años en el plato de ducha, cada 2 a 4 en una terraza al sol, mucho más espaciado en un dormitorio. Más en limpiar y mantener el microcemento.
Resbaladicidad
Depende más del acabado que del material. Hay azulejo de suelo de clase 1 a 3 según el Código Técnico, y porcelánico pulido que resbala mojado. El microcemento liso también resbala; en duchas, piscinas y exteriores mojados lleva árido en el sellador para la clase 3. Pida la clase de la superficie terminada.
Exterior: sol y sal
El porcelánico de exterior conserva el color; lo que falla son las juntas y las piezas mal adheridas, que se levantan en una ola de calor. El microcemento exterior necesita sellador alifático con filtro ultravioleta, árido donde se pisa mojado, pendiente de 1 a 2 por ciento y juntas del soporte respetadas; cerca del mar, con el sellador agotado, la sal deja manchas blancas. Lo explicamos en microcemento en exteriores.
Suelo radiante y plazos
Los dos admiten suelo radiante si el mortero de la calefacción ha pasado su protocolo de puesta en marcha: el porcelánico, con adhesivo flexible; el microcemento, con la calefacción apagada desde 48 horas antes hasta una semana después del sellado.
Un baño de microcemento lleva de cinco a ocho días de calendario, con la primera ducha a los 7 días. El azulejo no espera a ningún sellador, pero picar, regularizar, impermeabilizar, alicatar y rejuntar suele llevar más.
Qué mueve el coste
No damos cifras sin ver el espacio, pero sí de qué dependen.
Microcemento. El estado del soporte, la partida que más varía; la superficie y la proporción de pared; los encuentros con platos, mamparas y sanitarios; la impermeabilización de la ducha; los colores y el sellador.
Azulejo. La pieza, cuyo precio varía varias veces de una cerámica básica a un porcelánico de gran formato; la demolición y el escombro; la regularización y la impermeabilización; la mano de obra, mayor cuantos más cortes; perfiles y desperdicio; y el fontanero, si hay que suplementar la grifería.
A la larga, uno pide rejuntar y el otro resellar. En precio del microcemento explicamos cómo comparar presupuestos.
Cuándo conviene el azulejo
- Desgaste duro: entradas con arena o tierra, cocinas de uso intensivo, perros grandes.
- Alquileres con poco mantenimiento: en un alquiler vacacional nadie vigila el sellador y cada huésped limpia con lo que encuentra, antical incluido.
- Mantenimiento cero: un porcelánico con junta epoxi es lo más parecido.
- Exteriores muy mojados o con mucho movimiento: la baldosa con adhesivo flexible y juntas de movimiento reparte ese movimiento y una pieza rota se cambia; el microcemento copia cada fisura.
- Un color plano o un diseño concreto, como el hidráulico.
Cuándo conviene el microcemento
- Reforma sin obra sobre azulejo firme, con la casa habitada.
- Continuidad entre suelo, paredes, plato y muebles de obra.
- Poca altura: puertas y umbrales que no admiten un centímetro más.
- Formas difíciles: bancadas, hornacinas, escaleras y curvas, como vemos en paredes, cocinas y escaleras.
- Baños pequeños con muchos encuentros.
- Un propietario dispuesto a usar jabón neutro y resellar cada pocos años.
Cuándo llamar a un profesional
Muchas veces decide lo que hay debajo. Si el azulejo suena hueco en muchas zonas, hay humedad tras la ducha o grietas que se mueven, hay que levantar y la comparación cambia. Quien haga el trabajo debería golpear las piezas, mirar pendiente y desagüe, medir la altura y decir por escrito qué impermeabilización y qué sellador usará. Si una terraza filtra, primero va la impermeabilización.


