Hormigón impreso
Hormigón impreso o baldosa en terrazas y piscinas
Hormigón impreso frente a baldosa cerámica y de piedra en terrazas y bordes de piscina: juntas, resbaladicidad, calor, factores de coste, reparaciones y vida útil.

En una terraza grande, con formas irregulares, pendientes o un borde de piscina curvo, el hormigón impreso suele salir más sencillo y más barato de ejecutar que la baldosa, y no tiene juntas que se abran ni piezas que se despeguen. En una terraza pequeña y rectangular, o donde se quiere un material concreto como el porcelánico de gran formato o la piedra natural, la baldosa tiene argumentos. Lo que sigue compara los dos en lo que importa después de cinco veranos, no el día de la entrega.
En qué se parecen
Los dos necesitan lo mismo debajo: una base compactada y una solera de hormigón con pendiente hacia los desagües. La baldosa se pega sobre esa solera con mortero cola; el impreso es la solera misma, coloreada y estampada. La diferencia de coste no está en la base, que es común, sino en lo que va encima y en la mano de obra.
Comparativa
| Criterio | Hormigón impreso | Baldosa cerámica o porcelánica | Baldosa de piedra natural |
|---|---|---|---|
| Juntas | Solo las de retracción, cada 3 a 4 m, selladas | Cada pieza; la lechada se ensucia, se agrieta y deja entrar agua | Igual que la cerámica, con juntas más anchas en piedra irregular |
| Agarre en mojado | Alto por la textura; aditivo en la resina para clase 3 | Depende de la pieza; hay porcelánico clase 3 y hay porcelánico que resbala | Alto en acabado flameado o abujardado, bajo en pulido |
| Calor al sol | Según color; claro es pisable | Porcelánico claro es de lo más fresco; oscuro quema | Caliza clara fresca; pizarra y basalto queman |
| Formas y pendientes | Se adapta a curvas, rampas y escalones sin cortes | Exige cortes y despieces; las curvas se notan | Igual, con cortes más caros |
| Reparación | Se parchea con color y textura; se ve de cerca | Se cambia la pieza si hay repuesto del mismo lote | Se cambia la pieza; la piedra nueva tiene otro tono |
| Fallo típico | Grieta fuera de junta, pérdida de color sin resellar | Piezas huecas que se levantan con el calor, lechada abierta | Piezas sueltas, manchas de óxido o humedad |
| Mantenimiento | Resellado cada 2 a 4 años | Limpieza de juntas; rejuntado cada 8 a 12 años | Hidrofugado cada 2 a 5 años |
| Vida útil con mantenimiento | Décadas | Décadas, si la colocación fue buena | Décadas |
| Aspecto | Imitación de piedra, adoquín o madera; continuo | Infinitas opciones de diseño; modular | Material real, con sus vetas |
Juntas: la diferencia que más se nota con los años
Una terraza de 60 m² en baldosa de 30 por 30 tiene más de 600 piezas y cerca de 400 metros lineales de junta. Cada metro es un sitio donde entra agua, crece verdín a la sombra del pinar y la lechada acaba agrietándose con las dilataciones del verano. El agua llega al mortero cola y, en pocos años, las piezas suenan huecas y se levantan en las olas de calor. En una azotea, además, esa agua busca el techo de abajo.
El impreso tiene juntas cada 3 o 4 metros, selladas con poliuretano, y una superficie continua. A cambio, si el sellador se abandona, pierde el color, y si la base falla, se agrieta fuera de las juntas. La guía sobre reparar grietas en hormigón impreso explica qué se puede hacer entonces.
Resbaladicidad
Es el apartado en el que la baldosa puede ser muy buena o muy mala, según la pieza. Un gres porcelánico de clase 3 según el Código Técnico, o R11 en la escala alemana que traen muchas cajas, es un suelo seguro mojado. Un porcelánico brillante de interior en una terraza resbala con los pies mojados. El impreso tiene textura por su naturaleza, y con un aditivo antideslizante en la última mano de resina alcanza la clase que pide la normativa en bordes de piscina.
Calor bajo el pie
Depende del color más que del material. Un porcelánico blanco roto y un impreso en tono arena se parecen bastante en pleno agosto; un impreso marrón y una pizarra negra queman por igual. El porcelánico tiene menos masa y se calienta antes al sol, pero también se enfría antes a la sombra. La guía de colores y moldes recoge qué tonos se mantienen pisables.
Qué encarece cada uno
No damos cifras, porque dependen de cada obra, pero sí de qué dependen:
Hormigón impreso. La superficie total (a más metros, menor coste por metro), el acceso del camión hormigonera o la necesidad de bomba, el espesor, el número de colores y moldes, los bordes y escalones, y el tipo de resina. Una terraza de formas complicadas no lo encarece mucho, porque el molde se adapta.
Baldosa. El precio de la pieza, que va de la cerámica básica al porcelánico de gran formato y a la piedra natural con una diferencia de varias veces; la mano de obra por metro, mayor cuanto menor es la pieza y más cortes exige; el desperdicio en formas irregulares; las piezas especiales de borde de piscina y escalón, que valen varias veces lo que la baldosa plana; y el rejuntado.
Por eso, en una terraza rectangular de 25 m² la baldosa puede salir más ajustada, y en una de 120 m² con piscina curva y escalones, el impreso casi siempre.
Reparaciones
La baldosa se repara pieza a pieza, y bien hecha es invisible, con una condición: tener repuesto del mismo lote. Las series se descatalogan en pocos años, y un lote distinto tiene otro tono; conviene guardar una caja al terminar la obra. El impreso se repara con mortero, color y textura, y el parche se disimula pero se ve de cerca, sobre todo mojado. En cambio, no tiene el fallo más habitual de la baldosa exterior en Mallorca: las piezas que se levantan en bloque en una ola de calor porque el mortero cola no cubría toda la pieza.
Aspecto
La baldosa permite cualquier diseño: formatos grandes, imitación madera, dibujos hidráulicos, piedra real. El impreso imita, y la imitación de piedra irregular o de adoquín es convincente; la de madera, menos. En casas tradicionales de pueblo, la piedra natural o el barro cocido tienen una autenticidad que el impreso no alcanza. En villas con jardín grande, el impreso en tono arena con molde de piedra se integra con el paisaje.
Cuándo llamar a un profesional
Las dos soluciones dependen de la base y de la pendiente, y eso se decide antes de elegir material. Conviene que quien vaya a hacer la obra vea el terreno, la salida de agua, el acceso para el hormigón y el uso de la terraza. Si una terraza de baldosa filtra al piso de abajo, la pregunta previa no es qué pavimento poner sino si hay que impermeabilizar sin levantar el suelo. Si ya hay un impreso viejo, lo primero es ver si se restaura. En hormigón impreso para terrazas y piscinas se describe cómo se plantea la obra.


