Restauración
Resina al agua o al disolvente para hormigón impreso
Qué diferencia a la resina acrílica al disolvente, la resina al agua y el poliuretano para hormigón impreso, y en qué casos conviene cada una.

Para la mayoría de los pavimentos de hormigón impreso en exterior, la resina acrílica al disolvente sigue siendo la referencia: realza el color, se puede repintar sobre sí misma y aguanta bien el sol. La resina al agua tiene sentido donde el olor es un problema o donde se busca un acabado mate y transpirable. El poliuretano se reserva para zonas de desgaste alto, como rampas y entradas de vehículos, a cambio de una aplicación más exigente. La elección depende de qué había antes, de dónde está el pavimento y de qué acabado se quiere.
Las tres familias
Resina acrílica al disolvente
Es una dispersión de polímero acrílico en disolvente orgánico, normalmente xileno. Al evaporarse el disolvente, el polímero forma una película de entre 50 y 100 micras que penetra en el poro superficial del hormigón. Da el acabado "mojado" que la gente asocia al hormigón impreso recién hecho: oscurece el color, lo satura y añade brillo o satinado según el producto.
Su gran ventaja práctica es que cada mano nueva reblandece la anterior. Por eso se puede resellar encima sin decapar, siempre que la capa vieja esté bien adherida. Su gran inconveniente es el olor durante la aplicación y las 24 horas siguientes, y la ventilación que exige en patios cerrados.
Resina acrílica al agua
El mismo tipo de polímero, pero emulsionado en agua. Casi no huele, se limpian las herramientas con agua y es más transpirable: deja salir el vapor de agua del hormigón, lo que reduce el riesgo de velos blancos en pavimentos con humedad por debajo. El acabado es mate o satinado suave; realza el color menos que la versión al disolvente.
La contrapartida está en la adherencia sobre capas anteriores y en la resistencia. No reblandece una resina al disolvente antigua, así que sobre ella puede no agarrar. Y en general forma una película algo menos dura, que en zonas de rodadura o de arena se desgasta antes.
Poliuretano
Los poliuretanos para pavimento exterior son alifáticos, casi siempre de dos componentes, y forman una película más dura y resistente a la abrasión, a los aceites y a los productos químicos que cualquier acrílica. No amarillean y aguantan los giros de rueda de una entrada de coches. Pueden ser transparentes brillo, satinados o mates.
Lo que exigen a cambio es una superficie perfectamente seca y preparada. No se funden con lo anterior, así que sobre un acrílico viejo hay que decapar o imprimar según el sistema. Repararlos puntualmente es difícil porque los parches se ven. Y la mezcla, una vez abiertos los dos componentes, se gasta en una o dos horas.
Comparativa
| Criterio | Acrílica al disolvente | Acrílica al agua | Poliuretano alifático |
|---|---|---|---|
| Acabado | Efecto mojado, satinado o brillo | Mate o satinado suave | Brillo, satinado o mate |
| Realce del color | Alto | Medio | Alto |
| Duración en exterior con sol | 2 a 4 años | 2 a 3 años | 4 a 6 años |
| Transpirabilidad | Media | Alta | Baja |
| Olor en aplicación | Fuerte, 24 horas | Muy bajo | Medio |
| Sobre una capa antigua al disolvente | Sí, se funde con ella | Dudoso, hacer prueba | No sin decapar o imprimar |
| Sobre una capa antigua al agua | Sí, tras limpieza | Sí | No sin preparación |
| Resistencia a rodadura y aceites | Media | Media baja | Alta |
| Resbaladicidad en mojado | Alta en brillo, pide aditivo | Media | Alta en brillo, pide aditivo |
| Reparación puntual | Fácil | Fácil | Difícil |
Qué se puede aplicar sobre qué
Esta es la pregunta que más problemas evita. La regla práctica:
- Disolvente sobre disolvente: la combinación más segura. La nueva mano reactiva la vieja.
- Disolvente sobre agua: funciona si la capa al agua está limpia y adherida.
- Agua sobre disolvente: arriesgado. La película al agua no penetra en la anterior y puede pelarse en láminas al primer verano. Si se quiere cambiar a agua, hay que decapar o, como mínimo, hacer una prueba de adherencia en un metro cuadrado y esperar dos semanas.
- Poliuretano sobre acrílico: solo con decapado o con la imprimación que indique el fabricante del sistema.
- Acrílico sobre poliuretano: no agarra. El poliuretano es demasiado cerrado.
Si no sabe qué resina lleva su pavimento, hay una prueba sencilla: moje un trapo con disolvente de xileno y frótelo en una esquina discreta. Si la superficie se pone pegajosa y el trapo se tiñe, es acrílica al disolvente. Si no pasa nada, es al agua o poliuretano.
Resbaladicidad: el punto que se olvida
Cualquier resina que forma película reduce la rugosidad del hormigón. En una terraza seca no importa; alrededor de una piscina, en una rampa o en un camino a la sombra con verdín, sí. La solución es un aditivo antideslizante, normalmente microesferas de polímero, que se mezcla en la última mano y deja una textura fina que no se nota a la vista. Los acabados mate resbalan algo menos que los brillo. La guía de suelos antideslizantes alrededor de la piscina entra en las clases que exige la normativa.
Cuál conviene en cada caso
Terraza o camino peatonal al sol: acrílica al disolvente, dos manos finas, satinada. Es la que mejor relación da entre realce del color, duración y facilidad de resellado cada 2 a 4 años. Si el pavimento ya lleva disolvente, no hay motivo para cambiar.
Patio interior cerrado, vecinos cerca, casa habitada: acrílica al agua. El olor del disolvente en un patio de Palma sin ventilación cruzada es un problema real durante un día entero.
Pavimento con humedad por debajo (sin lámina bajo la solera, terreno que drena mal, zonas donde antes salieron velos blancos): acrílica al agua, por su transpirabilidad.
Entrada de vehículos, rampa de garaje, zona de maniobra: poliuretano alifático, o al menos acrílica al disolvente de alta dureza con resellado más frecuente en la zona de giro de ruedas.
Borde de piscina: acrílica al disolvente o al agua en acabado mate o satinado, siempre con aditivo antideslizante en la última mano.
Color perdido: las tres familias existen en versión pigmentada. Una resina pigmentada recupera el tono de un pavimento descolorido, con el límite de que cubre el matiz del desmoldeante y aplana algo el dibujo.
Cuándo llamar a un profesional
Un resellado de mantenimiento con la misma familia de resina que ya lleva el pavimento es asumible para un propietario con paciencia. Conviene una empresa cuando hay que cambiar de familia (de disolvente a agua o a poliuretano), porque el decapado y la prueba de adherencia son el trabajo de verdad; cuando hay que aplicar poliuretano de dos componentes en más de unas decenas de metros, por el tiempo de vida de la mezcla; cuando el color se ha perdido y hay que elegir y aplicar una resina pigmentada que quede uniforme; o cuando el pavimento tiene velos blancos cuya causa no está clara. En resellado de hormigón impreso se explica cómo se decide la resina en cada obra.


